En los últimos meses crecieron las señales de preocupación en torno a la situación económica en la región de la Cuenca del Golfo San Jorge, zona petrolera que abarca principalmente el sur de Chubut y el norte de Santa Cruz. La decisión de YPF S.A. de retirarse de gran parte de su operación regional impactó directamente en la actividad productiva, el empleo, el consumo privado y la liquidez de empresas y hogares.

Dado que el desarrollo económico de la zona se sustentó durante décadas casi exclusivamente en la industria del petróleo y el gas, distintos actores consideran urgente replantear el patrón productivo regional y abrir espacio a nuevas actividades económicas.

Un conjunto de instituciones de Comodoro Rivadavia inició un proceso de articulación para abordar este desafío. Participan el Colegio Profesional de Ingenieros y Técnicos de Chubut (CPIT), el Club Tiro Federal General Mosconi (TFGM), la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly (CaCIP CR–RT), áreas de vinculación tecnológica de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) y el Instituto de Estudios Económicos Silvio Gesell (IEESG). Su propósito común es identificar alternativas de futuro y promover una transición productiva ordenada.

Los referentes coinciden en que la contracción económica no solo implica pérdida de empleos actuales, sino también menores expectativas laborales para los jóvenes, con impactos indirectos sobre seguridad, cohesión social y migración interna. Aun así —subrayan desde el sector empresario— la economía local es más diversa que el comercio minorista y existen emprendimientos privados y proyectos industriales con potencial de escala, que requieren acompañamiento público y privado.

La UNPSJB impulsa herramientas de medición económica. El Observatorio dirigido por César Herrera releva precios, consumo y actividad, y —según sostiene Gustavo Bruzzo, desde el área de Ciencia y Tecnología— esa información permite detectar espacios para transferir conocimiento y tecnología hacia la sociedad civil, empresas y gobiernos locales.

Otro eje de trabajo es el seguimiento de los indicadores del sector hidrocarburífero. Oscar De Brito (CPIT Chubut) destaca la necesidad de evaluar desempeño productivo y gestión estatal vinculada a la explotación petrolera, como insumo básico para cualquier planificación. El IEESG, por su parte, plantea combinar acciones urgentes que sostengan el comercio y la actividad inmediata, con estrategias de largo plazo orientadas a financiamiento de iniciativas industriales más complejas.

Las organizaciones ya mantuvieron una primera reunión con la Comisión de Asuntos Constitucionales, Legislación General y Ambiente del Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia, con la intención de acordar una agenda conjunta de trabajo para el próximo año. Se proyecta un ejercicio de planificación participativa, similar a los procesos que en los años finales del siglo XX impulsaron transformaciones industriales en la región patagónica. Los desafíos actuales son más amplios y se enmarcan en tendencias nacionales y globales: la transición energética a largo plazo, los cambios tecnológicos que aceleran la relocalización del capital y la volatilidad macroeconómica argentina. Superarlos —coinciden los referentes— requiere menos improvisación y más análisis riguroso, que permita comprender el funcionamiento real de los mercados, diseñar intervenciones efectivas y formar recursos humanos calificados para gestionar transformaciones que exceden los ciclos políticos.

Jorge Sánchez