En la séptima entrega de la serie Cartas de Catón, reflexionamos sobre una condición esencial para la supervivencia de la república: la formación del ciudadano.

La ignorancia no es un simple déficit académico. Es una variable política. Un pueblo que no comprende el funcionamiento del poder difícilmente pueda controlarlo. Y un poder sin control tiende a expandirse.

Este episodio distingue entre educación y adoctrinamiento, analiza el fenómeno contemporáneo del antiintelectualismo y subraya la responsabilidad individual en la defensa de la libertad.

Porque la libertad no se sostiene únicamente con leyes o instituciones: se sostiene con ciudadanos formados, capaces de pensar, cuestionar y ejercer su autonomía.

📌 Séptima carta de una serie dedicada a los fundamentos morales y políticos de la sociedad libre.

cat