El modelo de bandas cambiarias fue popularizado por Paul Krugman.

¿En qué consiste?

Dentro de un límite superior e inferior el tipo de cambio flota.

Normalmente las bandas cambiarias son la antesala de la libre flotación del tipo de cambio.

Varios países tuvieron experiencia sobre bandas cambiarias. México, Israel, Ecuador….

Sintéticamente podemos decir que el modelo de bandas cambiarias depende de;

 Log x = log m + log v + log de devaluación esperada

Donde;

Log x es el logaritmo del tipo de cambio

Log v es el logaritmo de la demanda de dinero y del crecimiento de la actividad económica

Los procesos electorales, en Argentina, suelen ser traumáticos. La gente opta por maximizar su tenencia de dólares y minimizar su tenencia de pesos, lo que hace que caiga la demanda de dinero y se genere un excedente en el mercado monetario que va a dólares.

Así, constantemente, el tipo de cambio testea la banda superior de la banda cambiaria y obliga al banco central a intervenir comprando pesos.

La compra de pesos sube la tasa de interés doméstica y como consecuencia se resiente el nivel de actividad económica.

El mercado en la medida que descree que la autoridad monetaria pueda mantener la banda cambiaria efectúa golpes como mareas hasta que da el golpe final y se tiene que liberar el tipo de cambio porque la demanda de dólares rompe la resistencia del BCRA

¿Por qué sucede esto?

  1. Porque Argentina no puede acceder a los mercados de crédito para refinanciar su deuda de capital.
  2. Porque al no generar reservas porque debe cancelar el capital de sus deudas no puede acumular reservas
  3. Como no puede acumular reservas recibe ataques especulativos contra su banda cambiaria.
  4. Es un laberinto que se autoalimenta.

¿Tiene solución?

Será crucial el resultado de las elecciones de medio término y lograr destrabar las reformas estructurales.

La Argentina está ante una oportunidad única.

Sale de este laberinto o vuelve al populismo y a la generación masiva de pobreza.

Nunca, una solución, ha dependido tanto de nosotros mismos.

Alberto Suárez

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